Blue Monday - por Mick Middles

(de From Joy Division to New Order

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"Quién puede creer que estemos en guerra?" dijo Tony Wison en Granada Reports esa noche, cuando Inglaterra y Argentina peleaban en el Atlántico Sur en 1982. Barney Sumner, por ejemplo. Barney deslizó el tema de las Malvinas y otras referencias anti-tatcheristas, en la ambigua letra de Blue Monday.
La canción en sí nació en 1981 como un revoltijo de ritmos titulado Prime Time 586. Fue esa grabación inicial la que llevó al extasis a Tony Wilson, "Tienen que escuchar la nueva música computarizada de New Order" exclamó. Con el título 586, fue grabado en febrero del '82 para las celebraciones de la inminente inauguración de la Hacienda. La idea era establecer una suerte de atmósfera para el club, capturar en vinilo el ambiente modernistico del lugar. Irónicamente, Blue Monday, por superstición o cábala, nunca fue tocado en la Hacienda. En junio del '82, el tema 586fue transmitido por la Radio One como parte de una de las John Peel Sessions y terminó al final del primer lado de Power Corruption and Lies. Fue inusual, entonces, retomar ese tema en su forma básica para re-elaborarlo en el estudio en octubre de ese mismo año.
En un especulativo articulo de la NME, Len Brown describió una conexión entre el tema de la guerra de Malvinas y la letra de la canción. La batería era asimiliada al fuego de las ametralladoras, los efectos tipo "Space invaders" a los Exocet, las voces de fondo a un requiem y la atmósfera de la canción al soundtrack de un spaghetti western, lo que convertía a Blue Mondayen "el tema dance perfecto para una guerra sin sentido".
Era una teoría interesante aunque más tarde fuera desmentida por el propio Brown quien, sin embargo, sugirió una conexión entre Blue Monday y Peace Frog de los Doors en la que relacionaba el bombardeo de Pearl Harbour el lunes 8 de diciembre con el hundimiento del Belgrano, noticia que se conoció en Inglaterra el lunes 3 de mayo de 1982.
"Así que se trata de eso!" exclamó Hooky cuando se le preguntó por esta especulativa teoría. "Y yo que pensaba que era sobre Barney no queriendo levantarse para ir a trabajar".
La teoría "malvinense" fue reforzada por el hecho de que la banda anarquista Crass incluyera en un tema la linea "How does it feel to be the mother of one thousend dead?". Rob Gretton, sin embargo, la desmintió "mmmm hay un montón de teorías sobre Blue Monday... y así es como debe ser, realmente... aunque nunca lo pensé como algo relacionado con Malvinas"
Barney, 1983: "Blue Monday no es en realidad sobre nada en particular. Le cambio las palabras todo el tiempo cuando la canto en vivo... ni siquiera estoy seguro de poder recordar la letra original. Es simplemente una canción pop"
Otro rumor que, según Gretton, tuvo algo más de peso fue que Blue Monday se refería a una bizarra serie de suicidios de estudiantes en Suecia durante los '50s. Seis estudiantes despechados buscaron refugio en el tema Blue Monday de Fats Domino y abruptamente decidieron que no aguantaban más. Nadie en el entorno de New Order confirmó o negó esto -aterrados por desmitificar el asunto, seguramente-.
Gretton llegó a sugerir que el tema tenía algo que ver con el título de un libro de Arthur Koestler (aunque no dijo cual). Koestler se suicidó en 1983, referencias a su obra pueden rastrearse en canciones de varias bandas, como Ghosts in the the machine de The Police.
De cualquier manera, Blue Monday sorprendió a todos cuando fue editado. Aunque tal vez no tanto a los espectadores de Top of the Pops donde hicieron una terriblemente pobre presentación del tema. Llegó al mundo el 9 de marzo de 1983 en formato 12 pulgadas únicamente. Sólo New order podía editar su canción más distintiva y comercial en un formato que fue rechazado por practicamente todos los djs de Radio One. Una verdadera movida suicida. A pesar de esto y de esa terrible presentación en Top of the Pops, la canción llegó al puesto 12, vendiendo 250.000 copias en el camino. Esto no significó ganacias para Factory, de hecho perdieron plata. Sin embargo, mientras la banda se iba a norteamérica, Blue Monday se fue de vacaciones de verano a las discos de Creta, Ibiza, Córcega, Rodas, Benidorm, Paris, Barcelona, Liboa y Niza. Para el fin del verano, el tema ganó otra audiencia: los que volvían de vacaciones y lo compraban como recuerdo, aun sin tener idea de la banda que lo tocaba. Inicialmente había alcanzado el puesto 12, para octubre llegó al 9 y durante un tiempo compartió el lugar con el siguiente single de New Order: Confusion.
El tema fue resucitado en el '88 por Quincy Jones, sorprendido de que el 12 pulgadas más vendido de la historia nunca hubiera tenido un lugar en las radios yanquis. Jones y su companía, Qwest, lo hicieron "más negro" y anularon el bajo para adaptarlo a lo que las radios pasaban, incluso llego a competir en el chart de r'n'b (!).
Inicialmente la idea de Jones fue friamente recibida por el entorno de la banda. "No teníamos interés... pero tampoco objeciones" dijo Gretton quien, muy poco halagado por el entusiasmo de Jones o por el hecho de que el tema iba a ser usado para promocionar el jugo de naranja SunKist, consiguió que la band regrabara algunas partes -que después no se usaron- y filmara un excelente video, producto de la colaboración del artista Robert Breer y el cineasta William Wegman.
El aviso de SunKist fue probablemente la movida más rara en la carrera de New Order. Aunque finalmente se uso el remix de Jones, se llegó a grabar otra versión con letras más "corporativas" que -dicen- fue destruida. De hecho, Bernard cayó al piso en un ataque de risa despues de cantarla. "Podríamos haber tenido una increible fortuna si nos hubieramos quedado con esa letra estúpida" dijo Gretton "pero aunque era divertido... simplemente no podíamos. No podíamos hacerle eso a Barney, estaba fuera de sí en ese momento".
El video combinaba animaciones de Robert Breer -y su perro- y filmaciones de la banda que originalmente no iba a aparecer pero cambiaron de idea cuando se decidió usar el nuevo remix para "levantar" su perfil.
Arthur Baker: "Desde el principio New Order fue realmente popular en los clubs de New York. Temas como Blue Monday o Confusion sonaban en todas las radios dance pero no eran populares fuera de New York. Creo que cada disco que hicieron podría haber sido exitoso si hubieran hecho algunos cambios. Me caen bien porque no trabajan para nadie que no sea ellos mismos y solo hacen lo que quieren hacer. Durante mucho tiempo mantuvieron esa actitud "hacemos lo que se nos canta" respecto de la industria norteamericana. Eso funciona por un tiempo pero en algun momento tenes que decidir si queres que la gente escuche tu musica o si queres quedarte en casa oyendo tus propios discos. A New Order nunca le importó ese tipo de decisiones".