Sunday mail - 5 de enero 2003

Mi funeral: Peter Hook

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Ahora tengo un traje para funerales, porque voy a tan muchos. Estoy en la edad en que mis amigos han comenzado a morir, aunque solo tengo 46 años. Me gusta pensar que es porque tengo muchos amigos. El último funeral al que fui fue el de una amigo cuyos vecinos lo odiaban porque solía escuchar música muy alto. Llegó a la casa, puso el "Happy birthday" en el stereo y tuvo un ataque cardíaco. Desafortunadamente había programado el stereo para que repitiera el tema. El "Happy birthday" sonó una y otra vez. Un día y medio después, los vecinos se hartaron. Tiraron la puerta abajo e inmediatamente se dieron cuenta de que algo estaba seriamente mal.
Pensé que era gracioso, pero no diría que tengo una actitud de hastío hacia la muerte. Estoy reconciliado con ella: la muerte es inevitable y yo estoy listo para ella.
Ayer estuve en Manchester y vi todas las flores que habían sido dejadas donde un niño había muerto. Lo habían golpeado en la cabeza, y había caído y muerto. Mientras pasaba pensé "que desperdicio". Pero esa clase de cosas pasan todos los días: a medida que empecé a hacerme viejo empecé a prepararme para la muerte. Hice un testamento y me aseguré de que mi seguro esté en orden, cuando se tienen hijos uno se siente mas responsable. Aun así, vivo el ahora.
Voy a los entierros de todos mis amigos. El primer entierro al que asistí fue el de Ian Curtis. (Curtis, cantante de Joy Division de la cual Hook también era miembro, se ahorcó en 1980, a los 23 años). Tuvo un funeral tradicional; muchos de mis amigos, de hecho, han tenido un servicio tradicional. Una vez que estás muerto, parece que no importa mucho que tan estrella rebelde del rock 'n' roll eras.
Pero encuentro el entierro de Ian como una experiencia muy extraña. Pienso que fue porque no llegue a ver su cuerpo; no me despedí correctamente. No sé porqué no lo hice; ahora, cuando alguien que conozco muere, siempre voy y me despido.
Eso fue lo más extraño de 24 Hours Party People (película del año pasado sobre la escena de la música de Manchester de los años ochenta): representó la muerte de Ian en la pantalla. Cuando la vimos, todos estuvimos shockeados. Era como un recuerdo de borracho pero el recuerdo de borracho de algún otro. Otras dos personas retratadas en la película que también murieron son el productor Martin Hannett y Ron Gretton (manager de Joy Division). Quienes los interpretaron eran asombrosamente parecidos. Era muy extraño. Lo más extraño de todo fue ir a la Hacienda reconstruida para ver al director filmando las escenas con "Ian" y "Martin". Lo miré a Bernard (Sumner, de Joy Division y New Order) y le dije "te das cuenta? Estamos en la Hacienda viendo a nuestros amigos pasarla muy bien. El único ausente es Rob Gretton". "Mirá allá" me dijo Bernard. Y ahí estaba "Rob". La película nos dio una última noche en la Hacienda. Fue raro pero fue lindo ver a esas personas una vez más. No soy un tipo religioso, pero sí creo en la vida después de la muerte. Me gusta pensar que cuando me haya ido voy a estar en algún lugar junto con las personas más cercanas y queridas: mi esposa y mis tres hijos. Espero poder ejercer una influencia sobre la gente y cuidarlos.
Preferiría estirar la pata rápido. Quiero morir mientras duermo. Es horrible cuando te encuentra, pero es una manera digna de irse. No quiero tener un final complicado como el de mi madre. Ella sufrió un ataque cardíaco un par de años atrás y cuando se cayó se rompió la nariz.
Cuando fui al sepelio de mi madre su nariz estaba ladeada y eso realmente me molesto. Estaba preocupado por lo que ella pensaría y quería que su nariz estuviera derecha. Entonces intenté alinearla y accidentalmente golpeé el ataúd. Lo pude abarajar antes de que cayera -afortunadamente mi madre era un mujer liviana. Pero pienso que, si ella esta allá arriba ahora, se debe estar enojada.
También descubrí que su pelo había dado vuelta a rojo, aparentemente durante la noche. Todos mis niños tienen pelo rojo y nunca habíamos sabido de adónde vino. Mi madre había estado muriendo su pelo en el secreto por más de 40 años.
Incineré a mi madre y dispersé sus cenizas, pero odio el hecho de que tengo un lugar para visitarla. Deseo ser enterrado. Los chicos pueden ignorarme o pueden venir y bailar en mi tumba -es su problema. El epitafio en mi lápida será "La pasé muy bien - definitivamente lo volvería a hacer" ('"I had a great time - I would definitely do it again"-). Quiero una de esas lápidas americanas: cuando alguien presiona un botón sale tu voz. Quisiera el riff de Love Will Tear Us Apart con una grabación mía diciendo "Hola, este es Peter Hook" encima. Se lo comenté a mi esposa, pero solo se rió.
Mi esposa y mejores amigos estarán a cargo de organizar mi funeral. Aunque no soy religioso, quisiera un servicio de iglesia tradicional, no hay por qué restringir las apuestas, no? Quiero que todo el mundo se vista de negro, como una muestra de respeto, y quiero que estén lagrimeando. El servicio deberá extenderse varias horas
No tendría himnos, pero la banda de los '70s Throbbing Gristle hizo un excelente cover de Jerusalen, eso no me molestaría. La banda, o lo que quede de ellos, podría tocar un par de canciones. Finalmente, quiero Atmosphere de Joy Division, porque quiero que todo el mundo llore mientras se van. Mi esposa dice que va a poner el tema de Russ Abbot que tiene el mismo nombre, para molestarme.
Quiero que la fiesta ulterior sea realmente salvaje, quizá cerca del sitio de la Hacienda, en el corazón de Manchester. He pasado mucha de mi vida allí. O un bar de vodka llamado Revolution, donde todos podrán ponerse realmente borrachos.

 

Entrevista de Karin Molinero en el Sunday Mail del 5 de enero de 2003

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