Las 20 peores debacles post-separación
Nr. 1.Revenge / Electronic / The Other Two / Monaco (New Order / Smiths)

(original en inglés en Pitchfork magazine)

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New Order realmente no ha existido desde 1989. Tanto Republic como Get Ready fueron álbums "de reunión", rápidas singularidades antes de la desintegración inevitable de la banda tras conflictivos tours. Aunque ambos fueron álbums decentes que alcanzaron a animar los bolsillos de todos los involucrados, los miembros de New Order han estado intentando en vano suicidarse artisticamente desde 1990. A diferecia de The Cure, sus fans parecen estar siempre dispuestos a perdonarlos, sin importar lo que hayan hecho.

El osito de felpa fanfarrón que es Peter Hook hizo el primer intento en 1990 con Revenge, editando el grotesco One True Pasion (aparte de la tapa softcore, contiene líneas "macho" como, "la única vez que soy feliz soy cuando te miento"). Un catastróficamente anticuado álbum techno-dance, una mezcla de guiños Technique-baleáricos y robos a Depeche Mode y The Cure: el estribillo de "Bleachman" incluso comienza, "I'm Alive, I'm dead". El ep de 1992, Gun World Porn traía el decente "State of Shock" que se hizo insoportable a lo largo de tres interminables remixes.

A pesar de no ser tematicamente ofensivos, The Other Two -el baterista Steve Morris y la guitarrista/tecladista (?) Gillian Gilbert- enganchaban incluso menos que Revenge. El tibio house pop del álbum de 1992, The Other Two & You, sonaba como aguados restos y outtakes de Technique sazonados con horrendas letras como "el amor es lo más grande/y no hay nada más por que vivir". El inexplicable regreso del duo del matrimonio Morris en 1999, Superhighways, tuvo un sonido más energético que el del debut, pero las letras de colegio secundario seguían ahí.

Poco después de Technique, el cantante Bernard Sumner se juntó con el ex-Smiths y The The Johnny Marr, para grabar un single dance dance con los Pet Shop Boys. Este potencial supergrupo tomó caminos separados inmediatamente despues, a pesar de que "Getting Away With It" fue un gran exito en el Reino Unido (#11), gracias a las artimañas de Anne Dudley, de Art of Noise. Después de un año, Marr y Sumner intentaron otra vez, lanzando el excelente "Get the message" en 1991, tras lo que compilaron sus esfuerzos esporádicos para un recomendable autotitulado álbum (que igualmente incluye algunos tracks embarazosos, como "Feel Every Beat", donde Sumner "rapea"...). Después de un buen single en el '92 (el decente "Disappointed", que nunca apareció en álbum), el grupo tomó caminos separados.

No contentos, Sumner y Marr se volvieron a juntar después de la desintegración de New Order tras el tour de Republic. Esto, para hacerla corta, fue un gran error. Con contribuciones irreconocibles de Karl Bartos de Kraftwerk, el álbum Raise The Pressure de 1996 fue un olvidable adoquín dance-pop sin ningún tipo de gancho... y sin él, las soporíferas letras de Bernard Sumner caían como ladrillos. Tres años más tarde, intentaron otra vez con un álbum más guitarrero, Twisted Tenderness, pero el disco suena como un experimento autoindulgente de composición de canciones, arrastando sonidos de otas bandas como The The ("Vivid") y Curve ("Hive").

Pero indiscutiblemente, la banda más reciente de Peter Hook, Monaco, es la joya negra de obsidiana en la lamentable corona de innumerables fallas extracurriculares de New Order. Escuchar al operador de Hook, David Potts intentando sonar como Sumner mientras le pifiaba a las notas altas en "Shine" ("Just as I thought/ I've found someone that needs me") es la morbosamente dulce visión de un accidente de autos, una visión recomendada para cualquier persona en necesidad de una buena carcajada ante el último absurdo de la música pop. En el álbum Music for Pleasure de 1997 también pueden oirse las fantasías del Oasis-isitcas de Potts convertido en un atroz Gallagher en "Buzz Gum" y "Blue" ("When I'm down and can't get up/ And I've just run out of luck/ And there's nothing else to say"). No había llorado tanto desde "Cellophane" de That Petrol Emotion.

Para el 2000, Potts ya había perfeccionado su imitación de Sumner, haciendo de Monaco un aterrador doppelganger del Get Ready de New Order. Las canciones todavía son desastre -incluyendo un patetico refrito hip-hop de "Quicksand" de Bowie ("A Life Apart")- pero algunas como "i've got a feeling" o "Kashmere" son aun más amenazantes. Indistinguible de New Order, esta banda duplicada es un una aterradoramente cínica propuesta de un musico que no tiene escrúpulos respecto a explotar lo que desarrolló en la última década. Que sus proyectos alternativos no hayan afectado a New Order es producto de la promoción selectiva, el packaging elegante y, por sobre todo, un calculado anonimato.