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Rock & Pop - Febrero 1986 |
New Order
Es como una quieta banda sonora para nuestros estados estáticos. Nuestro mundo está hecho en gran parte en base a conceptos heredados. ¿Qué significa calidez, romanticismo, esperanza?
Nos gustaría, tal vez, recuperar la esencia de estos conceptos pero en su lugar, despaciosamente, se instaló un sucedáneo, un androide que siempre sonríe cuando le mencionamos alguna angustia oculta y nos sopla algún slogan de tanto en tanto para convencernos que supervivencia significa seguir en la misma dirección que el resto, semi-sintiendo, semi-viviendo, añorando en soledad todo lo que sentimos que nos falta.
La música podría ayudarnos sólo que gran parte de la música también la compone el androide o sus diáconos a lo largo y ancho del planeta.
Pero está por otra parte New Order. New Order hace música que celebra nuestro derecho a ser impresionados por sensaciones, nuestro derecho a apreciar los estímulos y eso, amigos, es vida. Eso puede darnos un futuro.
New Order proviene de Joy División, un grupo cuyo cantante - Ian Curtis - se inmoló por frustración, se suicidó, digámoslo claramente, porque no encontró una salida.
Tal vez esperes una nota de rock pero queremos hablarte de un conjunto poco usual, que quiere comunicarse, que tiene intensidad, sentido de la alegría y a la vez una visión del mundo perturbadora y a la vez enriquecedora para nuestros empobrecidos oídos.
Para la anécdota biográfica, son Peter Hook en bajo, Bernard Albrecht en guitarras, Steve Morris en batería y el reciente agregado de una niña, Gillian Gilbert en teclados. Tienen tres LP´s editados, "Movement", "Power, Corruption & Lies" y - hace poco - "Low Life". Además de un puñados de simpoles y maxis.
Una vez que New Order comienza una pieza musical nos atrapa su genial movimiento, su música está siempre moviéndose, desplazándose. Nada se queda quieto, nada permanece escondido, bloqueado o distante. Todo está allí para que vos lo absorbas, lo degustes, lo mastiques, lo transportes adonde quieras.
Las cosas que te pasan al escuchar a New Order no viene una tras otra: las emociones, las intenciones, los detalles, los eventos, están sobreimpresos, yuxtapuestos, rozándose, anulándose, fugándose uno con el otro, incorporándose mutuamente. Hay libertad, el tiempo es tomado por asalto.
Tomemos "Movement", el LP debut, por ejemplo. Podemos hablarte de la mecánica de los ritmos, del juego del va y viene de los instrumentos, de las melodías, pero es preferibles referirnos a la esencia, esa esencia de New Order que también se contagia a "Power, Corruption & Lies" y a "Low Life".
El leit-motiv es la frescura del movimiento a que aludíamos y la atmósfera de la música que es sorprendentemente agresiva. No agresiva, vital o desorientadora en el sentido convencional. New Order es solo igual a sí mismo. Requiere del oyente un estado mental brillantemente desprejuiciado. Reclama de vos simple curiosidad. Y una curiosa simplicidad.
La música de New Order trata al tiempo de un modo extraordinario, de forma que el movimiento puede ser considerado como un comentario sobre la memoria humana, sus dudas, sus necesidades, sus mentiras y trucos. El tiempo de vueltas, disminuye, se entremezcla con otros conceptos, empequeñece...
New Order no te pone trampas, te da tiempo, no en el sentido de tu vida diaria, sino en un aspecto más amplio y trascendente. Concentración es lo menos que podemos ofrecerle a cambio.
Así como los Beatles son utilizados a diario para documentar los 60´s, New Order bien podría musicalizar la película de estos nerviosos 80´s. Los Cure son demasiados románticos todavía. New Order, en cambio, se ajusta como guante a este fenómeno de quieta desolación individual que caracteriza al individuo corriente de hoy. Nada de brotes en público, nada de corazones destrozados ante el vecindario. La quieta desesperación de la incomunicación entre cuatro paredes, con tu TV color, con tu video, con tus libros y tus premisas sólidas y ¡vive Dios! Con tus inquebrantables necesidades de llegar a ser....¿a ser qué?
Cuidado con los New Order. Tanto peor si entendés lo que dicen las letras. Bajo el dulce de los ritmos bailables y los riffs pegadizos y computados viene la bilis, la conciencia de la desintegración y la soledad farfullada casi inocentemente desde un pedazo de vinilo.
Escuchá "Power, Corruption & Lies". Ecuchá "Movement". Escuchá "Low Life". Lo de New Order no es sadismo, es reflexión. Si vos te sentís mal, ellos también, solo que tienen voces e instrumentos para decírtelo y al mismo tiempo hacerte mover la patita. He aquí su grandeza.
(Gracias Alejo y Jimena por la nota)
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